
El despido improcedente es una eventualidad que puede desencadenar enredadas situaciones legales y emocionales tanto para el trabajador como para la empresa. Comprender las opciones disponibles y cómo actuar es fundamental para salvaguardar los derechos laborales y evitar conflictos innecesarios.
Cuando un juzgado dictamina que un despido es improcedente, se abren diversas vías que tanto el trabajador como la empresa deben considerar. En este artículo, se abordarán las decisiones que la empresa debe tomar, el proceso de readmisión, las implicaciones legales y los derechos del trabajador, ofreciendo una guía exhaustiva sobre este complejo tema.
- Despido improcedente: decisiones de la empresa entre indemnización o readmisión
- Cómo se debe llevar a cabo la readmisión del trabajador
- Consecuencias si la empresa no readmite al trabajador
- El incidente de no readmisión: implicaciones legales
- ¿Puede el trabajador negarse a la readmisión?
- ¿Quién elige entre la readmisión o la indemnización?
- Pasos a seguir tras un despido improcedente
Despido improcedente: decisiones de la empresa entre indemnización o readmisión
Tras la declaración de improcedencia de un despido por parte de un tribunal, la empresa tiene un plazo de cinco días para decidir entre dos opciones clave:
- Readmitir al trabajador: Esto significa que el empleado vuelve a su puesto bajo las mismas condiciones laborales que tenía antes de ser despedido. Además, la empresa debe abonar los salarios de tramitación, es decir, los salarios que el trabajador dejó de percibir entre el despido y su readmisión.
- Pagar la indemnización: En este caso, la empresa opta por finalizar la relación laboral de forma definitiva, abonando la compensación económica correspondiente al tiempo trabajado.
Si la empresa no toma ninguna de estas decisiones dentro del periodo establecido, se considera que ha optado por la readmisión. Este aspecto es crucial, ya que garantiza que el trabajador tiene derecho a regresar a su puesto sin que su situación laboral se vea perjudicada.
Ejemplo: Si Juan es despedido y el tribunal declara su despido improcedente el 5 de marzo, la empresa tiene hasta el 10 de marzo para decidir. Si opta por readmitir a Juan, deberá pagarle los salarios que dejó de recibir desde la fecha del despido hasta su regreso.
Cómo se debe llevar a cabo la readmisión del trabajador
El proceso de readmisión tras un despido improcedente debe seguir ciertos procedimientos legales para ser considerado válido. Se presentan dos escenarios fundamentales:
- La empresa opta por la readmisión: Si la empresa decide readmitir al trabajador, debe comunicarlo formalmente, preferiblemente por escrito, y establecer claramente la fecha de reincorporación.
- La empresa no opta por la indemnización: Si no presenta un escrito formal dentro del plazo de cinco días, se asume que debe readmitir al trabajador de forma automática.
Una vez decidida la readmisión, la empresa tiene un plazo adicional de diez días para notificar al trabajador, por escrito, su reincorporación. Esta notificación debe incluir un preaviso de al menos tres días antes del regreso al trabajo.
Es importante señalar que si la readmisión no es posible debido a una falta grave del trabajador, la empresa no estará obligada a pagar los salarios de tramitación.
Consecuencias si la empresa no readmite al trabajador
Si una empresa decide no readmitir al trabajador, este tiene el derecho de solicitar al juzgado que ordene su readmisión. Para ello, debe presentar un incidente de no readmisión, un procedimiento que requiere seguir ciertos pasos:
- Presentar la solicitud dentro de los 20 días desde el momento en que debió haber sido readmitido.
- Si no se ha comunicado la readmisión, el plazo de 20 días comienza desde la fecha en la que debería haber recibido la notificación.
- Si la reincorporación se realiza de manera irregular, también se dispone de 20 días desde la fecha de la reincorporación no respetada.
- En cualquier caso, la presentación del incidente debe hacerse antes de que transcurran tres meses desde que la sentencia es firme.
Este proceso es crucial para proteger los derechos del trabajador y es fundamental actuar con rapidez para no perder las oportunidades legales derivadas de un despido improcedente.
El incidente de no readmisión: implicaciones legales
Cuando se presenta un incidente de no readmisión, el juzgado convoca tanto al trabajador como a la empresa para discutir las razones por las cuales no se ha llevado a cabo la readmisión. En este caso, recae sobre la empresa la carga de la prueba, debiendo demostrar que su decisión de no readmitir al trabajador se fundamenta en causas justificadas.
Si el juzgado determina que la empresa debió haber readmitido al trabajador y no lo hizo, se contemplan varias resoluciones posibles:
- Extinción de la relación laboral: Se establece que el despido original nunca existió, restableciendo la relación laboral hasta la fecha de la resolución judicial.
- Pago de salarios de tramitación: La empresa está obligada a pagar todos los salarios que el trabajador dejó de percibir desde la fecha de la sentencia hasta que se extinga la relación laboral.
- Indemnización por despido improcedente: La empresa deberá indemnizar al trabajador conforme a la normativa vigente, con lo que esto conlleva.
- Indemnización adicional: En determinados casos, el juzgado puede conceder una indemnización adicional de 15 días por cada año trabajado, con un límite de 12 mensualidades, por daños y perjuicios.
Por lo tanto, la decisión de no readmitir al trabajador puede resultar en un aumento significativo de los costos para la empresa, además de complicar la situación laboral del trabajador.
¿Puede el trabajador negarse a la readmisión?
El trabajador tiene derecho a negarse a la readmisión en ciertas circunstancias. Esto puede suceder si las condiciones laborales han cambiado de forma desfavorable o si la readmisión se realiza de manera irregular, como cuando no se le ofrece el mismo puesto o condiciones laborales que tenía antes.
Es crucial que el trabajador evalúe su situación cuidadosamente y busque asesoría legal si es necesario, para comprender las implicaciones de rechazar la readmisión.
¿Quién elige entre la readmisión o la indemnización?
La decisión sobre si optar por la readmisión o la indemnización recae en la empresa. Sin embargo, el trabajador tiene derecho a ser informado y a expresar sus preferencias. Es importante recordar que una vez que la empresa escoge una de las dos opciones, esta decisión es vinculante y debe ser respetada por ambas partes.
Tanto la empresa como el trabajador deben ser conscientes de sus derechos y obligaciones para evitar futuros conflictos y malentendidos.
Pasos a seguir tras un despido improcedente
Enfrentarse a un despido improcedente requiere que el trabajador tome medidas adecuadas para proteger sus derechos. Los pasos a seguir incluyen:
- Consultar con un abogado especializado en derecho laboral para recibir asesoramiento sobre cómo proceder ante el despido.
- Evaluar las opciones de readmisión o indemnización que la empresa le ofrece.
- Presentar el incidente de no readmisión si la empresa no cumple con la sentencia.
- Recopilar toda la documentación relacionada con el despido y la sentencia, incluyendo comunicaciones y pruebas.
- Estar alerta a los plazos establecidos por la ley para evitar la pérdida de derechos laborales.
Estas acciones son fundamentales para garantizar que el trabajador se encuentre en la mejor posición posible para enfrentar su situación laboral tras un despido improcedente.
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